domingo, 3 de mayo de 2009

No me sueltes nunca.


Y así es, como cuando me tú arrinconas con tus grandes y calidos brazos contra ti que me hacen sentir segura y plena. Coges mi barbilla para alzar la mirada y mirarte a los ojos, esos ojos verdes que un día me hipnotizaron haciendo sentirme llena de amor. Sonríes y pienso como podré quererte tanto, me cazaste como ninguno otro había conseguido hacer. Tus ojos relucen con las farolas de mi calle, mis padres nos vigilan pero estoy en otro mundo cuando me miras. Sonrío y tú me enseñas esa sonrisa encantadora con la cual sueño todas las noches. Me besas, mis músculos no responden, no pienso en nada solo en ti, un escalofrío recorre todo mi cuerpo. Me estrechas mas junto a ti y te susurro al oído No me sueltes nunca.

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