
Estaba en el parque, de noche, las estrellas bañaban el cielo iluminando nitidamente tus ojos. Me miras, sonries y te sientas a mi lado pasando el brazo por encima de mi hombro, sonrío en mi fuero interno.
-Esto..-dijo dudando.
-Dime-sonrío y le miro.
-Pues...-empieza a ponerse nervioso. Aparta la vista, esperando un milagro.
Suspiro y le cojo de la mano-Te quiero- le miro fijamente a los ojos.
-¿Qué?-me dice todavía sin creerselo.
-Que te quiero, desde el primer día en que te mire a los ojos, desde la primera vez que hable contigo, desde la primera vez que me sonreiste...
-¿En serio? Es que yo..estoy enamorado desde el primer momento en el que me fijé en ti.
Me abraza y posa sus labios sobre los míos. Una sensación lleno mis pulmones y mi corazón se salía de mi pecho.
-Para siempre juntos.
-Para siempre.
Y allí nos quedamos, abrazados mirando a la luna.

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