
-Te odio.
- Oh, ¿por qué?
-Por todo este daño que me estás causando, eres esa espina que nunca podré sacar de mi corazón.
-No deberías odiarme, sé que me quieres.
-Ya, te quiero ¿y qué? todo ese amor se está convirtiendo en odio. Por tu culpa quizás no me vuelva a enamorar en la vida y quizás nunca te perdone esto..

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