El tiempo voló y de repente ya te tenía delante, mi corazón se paró junto al tiempo y mis ganas de seguir viviendo. Sonríes y se me corta la respiración mientras empezaba a distorsionarse mi vista. Te acercas me coges del hombro y posas tus cálidos labios sobre mis mejillas. Me paralizas por el tacto de tu piel. Me abrazas, respiro tu olor y siento que estoy en las nubes. Vuelves a sonreír y siento que me tiran del brazo.
“ No, ¡NO! ¡No quiero irme! ¡NO! ¡Déjame, por favor! No puedo vivir sin él. ¡Déjame! Por favor... aunque sea no me olvides, ¡Te quiero! ” Esto último fue un simple susurro. Soltó mi mano, sonrío y su rostro se entristeció.
“ Angy, venga, vuelve a la realidad, se acabó, fue un bonito sueño mientras duró pero… no puede ser. ”- decía mi cabeza. “ Pero fue real…no puedo, entiéndeme, es el ángel que me guía en el camino… ”-decía mi corazón. “ Olvídate de él.” “¿Estás escuchándote? Me estás pidiendo algo...como si le pides a la luna que no salga todas las noches , ¡IMPOSIBLE!
lunes, 6 de julio de 2009
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